Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta extracto

APLASTADA

  No puedo tragar, tengo una pared en la garganta, la sensación de que en cualquier momento esa pared se petrifica como una roca y detiene la respiración. A veces ni la saliva quiere pasar, es como si hubiera un monstruo dentro. Un ladrillo me aplasta el pecho, no me lo puedo quitar; las palabras se desordenan en mis pensamientos, la tristeza corre por mi sangre.                                                                                                          ...

CARTA A QUIEN CORRESPONDA

  “A quien corresponda: Así como apareciste, desapareciste… Fue real, yo te vi, de eso no tengo dudas, de que te besé, nos besamos e hicimos el amor. Todo lo demás que pasó después no sé si fue un sueño o una realidad. Como un mago me mostraste que la magia está intacta… Después de mucho tiempo pude volver a ver los diferentes colores del cielo, abrazar a los árboles, encontrar el amor en la naturaleza, en una mariposa o en una vaquita de San Antonio. Gracias por haberme dejado soñar o ser parte de tu sueño de querer vivir, de querer encontrar un poco de luz en tanta oscuridad… Ahora ya no hay más remedio, volviste a la oscuridad, a esa calavera, a las flores para la tumba, a los soles apagados, a la intemperie, al frío de la muerte, a la humedad de ese ataúd… Y yo ahí no tengo cabida, porque soy luz, soy literatura”.                            ...

DEL MUNDO

De mis entrañas saliste y ahora del mundo sos. ¿Cuándo creciste tan rápido? Pareciera como que el tiempo se aceleró y en vez de tener seis años hubieras cumplido ocho. Tu cuerpo es grande, pesado, medís 1.25 cm, pesás 33 kg. Y tu voz es la de un niñito de cinco. Sos indefenso frente a este mundo tan cruel, inocente en los sueños, frágil en los sentimientos, vulnerable con tus emociones; creador de tus propias historias, protagonista de tu vida. A veces no sé ser tu mamá, no tengo idea de cómo hacer ciertas cosas; en vez te acaricio, te abrazo y te lleno de besos hasta que me decís “basta, mamá”. Creo que tu papá, a veces, tampoco sabe cómo hacer y te llena de cosquillas e inventa historias del chinito. “Hijo, sos del mundo, pero más sos de vos mismo; tenés un corazón que sabe elegir a quién amar, una mirada que refleja tu alma dorada y unas manos que pueden construir robots, rompecabezas; escribir historias y crear maravillosos dibujos. Te amo, hijo, y eso nunca nadie ni nada lo va a c...

FRÁGIL

Frágil idea la de quererte, amarte, dar mi vida por los dos. Frágil el sueño del anillo, las palabras de amor. Frágil tu abrazo, ese beso, tu convicción, tu lucha, tu quedarte. Frágil mi sueño de estar para siempre juntos. Frágil tu amor, más frágil mi amor; frágiles los dos que en vez de tomarnos de la mano ese día, salimos corriendo. Frágil tu mirada al no volver para mirarme. Frágil nuestro amor juntos y más frágil esta soledad.                                                                                        Star

DICIEMBRE

Te detuviste a mirar ese atardecer rosado. O solo bajaste del auto por un rato, tal vez querías disfrutar de la quietud del campo de esa tarde de diciembre, con las montañas de fondo… Tal vez querías saber qué te estaba pasando, qué le ibas a decir cuando la vieras… Sabías que ella iba a estar esperando, habías prometido que estarías en el muelle cuando saliera la primera estrella… Números que se suceden, unos tras otros, arremolinados en el viento cálido que trae el verano. Números que no saben lo que podrá pasar, inocentes de los días que están por venir. Números que sí saben lo que va a pasar, culpables de algunos recuerdos de ese calendario. Números que al sumarlos dan otros números, cada cual con un significado, una forma, un color. Números mezclados con letras que se si pudieran moldear algunos, también parecerían números… Números que nos marcaron, que nos dan cita, que nos llegan por sorpresa, que traen algún mensaje, que nos dicen todo o no nos dicen nada. En línea ...

Qué lindo sería si estuvieras aquí

-De verdad, qué lindo sería si estuvieras aquí justo ahora -dijo él. -¿Qué harías? –pregunté. -Imagínatelo. Y los dos nos reímos…  -A veces pienso que vamos a estar juntos otra vez, como cuando me decís que vamos a ir a París... Pero cuando veo nuestras vidas digo, ¿cuándo va a ser eso? Quizá en otra vida, no en esta. -Yo creo que aún no estando juntos físicamente todos los días de nuestras vidas estamos juntos igual. ¿Vos qué crees? -Es lo más hermoso que me has dicho. -Estamos en vidas distintas y tenemos otras responsabilidades… A pesar de esto, vamos a estar siempre juntos… -Qué lindo lo que me decís… -Y un día nos encontraremos en París, sabelo. -¿Por qué no estamos más juntos?  - Ya ni vos ni yo lo sabemos; solo conocemos lo que viene pasando –dije. -Lo mismo digo, preciosa. Pero te aseguro una sola cosa… -¿Cuál? -Así tengamos 60 vamos a estar juntos en París…