Entradas

Noche cerrada

Cuando llegó la noche supe que no quería estar en esa cabaña. Durante el día había tenido señales, el ser de colores que merodeaba por fuera, el espejo que había visto en la pared del cuarto, pero que no estaba, y por el que podía ver ese ser de colores a través de la ventana, el rechazo que sentía al no querer dormir en esa habitación. El viento parecía que iba a descolocar el techo de la cabaña, temblaban los postigos, entraba un tenue viento por algún rincón de la ventana que hacía mover las cortinas del comedor. Prendí la televisión, era mi única compañía. No le podía dar la espalda a la puerta, sentía una presencia al lado de la chimenea. Me recosté en una cama que había frente a la televisión y más cerca de la puerta de entrada. De pronto, escuché un ruido al lado de la chimenea, era como si alguien estuviera moviendo los pies y haciendo ese sonido de tac, tac, con un pie y con otro. Prendí la linterna del celular, no había nada, solo una mancha más clara en el piso. Al rat...

El gran árbol de Navidad

   Esta Navidad quiero armar un gran árbol. Había perdido mi árbol de la infancia, lo habían tirado abajo, había perdido mi pino azul, se había caído en una tormenta. No quería seguir comprando árboles pequeños. Quería un gran árbol. Nunca antes lo había tenido ni muchos menos lo habíamos armado estando en familia. Hasta que una vez lo tuve, era bastante alto, y recuerdo que me llevó tiempo armarlo, ponerle las luces, las guirnaldas. Hasta que quedó armado. Lo disfruté muchísimo, todas las tardes prendía las lucecitas y me quedaba mirándolo. Tenía un pesebre y algunas cartas enganchadas en el árbol. Había puesto un muérdago en la puerta del departamento y había besado a mi novio ahí mismo. Ese año tuve mi gran árbol y fue la única vez en mi vida, porque todo el tiempo anterior no lo tuve y todo el tiempo posterior tampoco.

Reencuentro

Después de resumir quince años en dos horas, caminamos hacia el lago. El sol estaba en lo alto, el frío era lo de menos. De pronto, Javier se detuvo. Lo miré. -Estás más linda que nunca -dijo. Y mientras hablaba se iba acercando hacia mí. El reflejo del sol iluminaba sus ojos color miel. Me puse cerca de él. Le acaricié la cara y mirándolo a los ojos le dije: -Te estoy buscando hace más de diez años. -Nunca te pude olvidar -dijo él. Yo tampoco -respondí. Me miró los labios. Lo que más deseaba era que me besara. Volví a acariciarlo, ahora le pasé la mano por el pelo que dejaba entrever algunas canas. Me agarró de la cintura y cuando me tuvo bien cerca me besó.  Ahora entendía por qué había extrañado tanto esos besos y esa forma de acariciarme. Ahora entendía porqué no había podido olvidar su sonrisa. No pudimos recuperar veinte años con un beso, pero sí pudimos recrear ese amor adolescente que una vez habíamos tenido. Fuimos a su casa e hicimos el amor como dos adolescentes. Est...

La despedida

Camino hacia la puerta de tu taller. No hay nadie en esta parte del edificio. Solo hay mucho viento. Me parece oír tu voz, me apuro en llegar. La puerta está cerrada. Es una tarde de invierno; pareciera como si este edificio estuviera vacío, vacío de los que habitan, del personal de seguridad, vacío por todos lados.  Tengo demasiado frío. Si estuvieras acá, podríamos estar tomando un café batido, de esos que me hacías. Me quedo parada frente a la puerta, mirándola. Recuerdo aquel mediodía en el que bajé a pedirte ayuda para arreglar el cajón. Aún me parece estar escuchando la canción “Killing me softly”, es como si la melodía saliera por debajo de esta puerta cerrada. Nunca te lo dije: me hubiera encantado que la bailáramos juntos.  Cierro los ojos y empiezo a moverme al sonido de esa canción. Tendríamos que haberla cantado juntos, también. Sonrío imaginando cómo te reirías si te dijera esto, lo de cantar juntos. Me pongo a cantar, no voy a hacer que vuelvas, pero vo...

Cielos

El cielo está lleno de nubes que se desdibujan a cada rato… Hoy no hay seres alados ni figuras divinas. Solo hay letras, letras que se repiten… Hay varias “o”, algunas “u” y muchas “v”. ¿Será “verdad” la palabra? ¿O tal vez “victoria”? Una vez más, cielos; una vez más, formas; una vez más, señales. La diferencia es que en vez de números ahora veo letras. Y los seres alados vuelven a aparecer… Y los pensamientos que van y vienen como ondas telepáticas, también.  Antes, los números me condujeron a conocer una forma distinta de guiarme. Ahora, las letras, ¿qué me quieren decir? Los mensajes se aparecen de manera continua, casi como una repetición; yo, ¿les hago caso? Tal vez si lo hiciera, podría descifrarlos. Quizá sea una cadena de señales con un mensaje final que se devele en algún momento. O quizá solo se repiten para mostrar que aún no han ocurrido, que están ahí por suceder en algún momento y que son solo la mera repetición como si fueran un deja vú , como si hubieran qu...

Una carta más

Una hora, sí, una hora; ¿es mucho tiempo para esperar a alguien? A las 5 llegué a la puerta de la casa. Seguía sin timbre, ¿por qué iba a tenerlo ahora? "La gente no cambia", me dijeron una vez. Toqué a la puerta. Esperé. No contestaba. Golpeé la puerta del vecino de al lado, le pregunté por Bernardo y me dijo que no lo había visto. Pensar que vine muchas veces a esta misma puerta y me fui sin verlo. Esta vez no me iba a ir sin verlo, sin saludarlo por Navidad y Año Nuevo, sin darle la segunda carta. Pero igual, aunque lo vi más tarde, me fui sin decirle que lo había estado esperando desde que tenía uso de razón, que lo había estado buscando por cada rincón de La Plata; y no le pregunté si alguna vez había estado dentro de la quinta de las Tarelli. Seguí golpeando. No era un día de calor, había amanecido nublado y de a ratos salía el sol. Miraba el reloj, las 5. 15. "Hasta las 6 espero", me dije. Sabía por él que a las 7 se acostaba, no iba a asomarse después ...

Extracto Olivera

Yo solo quiero verte una vez. Nunca pero nunca vamos a ser padre e hija, no va a existir el abrazo de bienvenida ni de despedida antes de que mueras ni siquiera mi amor, yo no te amo, ni siquiera te quiero, solo quiero verte y saber si sos mi padre biológico. Cuándo van a encontrarte, cuándo vas a salir, ¿por qué es tan difícil hallarte? Pareciera que el universo conspirara para que no te encuentre.